Cuándo practicamos algún esfuerzo físico de alta exigencia al que nuestro cuerpo no está preparado o acostumbrado es común llegar a sentir dolores graduales, esto es conocido como la rotura de fibras. Sin embargo, su nivel de riesgo y daño puede variar desde lo inofensivo a escalar en casos graves. Si quieres conocer más al respecto, a continuación te contaremos qué es y cómo tratar la rotura de fibras.

¿Qué es la rotura de fibras?

Una rotura de fibras se produce por una elongación excesiva de los músculos. Esto se suele generar por algún tipo de contracción o movimiento muy brusco o por tratar de realizar un esfuerzo que supere nuestras capacidades. 

¿Alguna vez te has despertado con dolor el día después de ir al gimnasio o hacer ejercicio? Esto se debe a que la rotura fibrilar es común en grados leves e inofensivos y es la que llega a permitir el crecimiento del músculo tras su regeneración. 

Sin embargo, no siempre se produce en contextos normales, cuando se trata de dolores instantáneos por movimientos bruscos llega a producirse la rotura de varias fibras que conforman el músculo y llegan a generar dolores anormales.

Las roturas de fibras más comunes que se producen en los isquiotibiales, abdominales, bíceps, cuádriceps, gemelos y aductores debido a que son zonas expuestas a un alto esfuerzo físico cuando se realiza ejercicio.

Para conocer si se trata de una rotura de fibras inofensiva o grave, esta se clasifican en Diferentes grados para medir la extensión de los daños y evaluar si es necesario un tratamiento o simple reposo. A continuación te contamos los distintos grados de la rotura de fibras:

1. Grado 1

La rotura fibrilar de primer grado es la más frecuente y se llega a producir cuando se tiene mucho tiempo sin realizar actividades físicas exigentes o se eleva el nivel de esfuerzo de una forma no recomendada. En este grado se produce una rotura microscópica que no es posible de ver en ningún tipo de prueba diagnóstica.

Llegan a producir un dolor bastante molesto, sobre todo si se trata de volver a hacer ejercicio, genera la pérdida de fuerza y una reducción leve de la movilidad en los músculos más afectados.

2. Grado 2

Cuándo se produce una rotura de fibras de segundo grado el dolor aumenta y se trata de un caso que se le debe poner más atención. En este es común que se lleguen a generar hematomas intramusculares y que se aprecie la rotura muscular mediante una deformidad o hundimiento del músculo. 

Son comunes los calambres, hormigueos, pérdida de la fuerza y una reducción de la movilidad del músculo afectado.

3. Grado 3

El tercer grado ya se trata de una rotura total, aquí la lesión es mayor porque el músculo llega a separarse en dos partes y los extremos se retraen. Cuando esto sucede se produce un dolor intenso y una impotencia de movilidad casi total. En este caso es completamente necesario un tratamiento quirúrgico para reparar los extremos del músculo roto.

Tratamiento para una rotura de fibras

Una vez se haya producido la rotura muscular, lo indicado es acudir a un tratamiento fisioterapéutico una vez transcurridas las primeras 48 horas. A excepción de la rotura de grado 3, al no tratarse de una lesión grave o fractura, la fisioterapia es el único tratamiento que puede recuperar la movilidad del músculo y estimularlo.

Si se quiere seguir manteniendo una actividad física plena, este tratamiento toma un rol fundamental. Ya que si bien la rotura muscular puede llegar a desaparecer por sí sola en un periodo de tiempo de una a dos semanas, no se restablecen las funciones plenas del músculo y podrá volver a ocurrir con la misma frecuencia cuando se vuelva a realizar un esfuerzo. Entre los tratamientos de Fisioterapia en Sevilla más recomendados están:

  • Ejercicios de estiramiento para movilizar el músculo y estimular la regeneración de fibras musculares más fuertes que las anteriores.
  • Aplicación de frío para evitar una extensión de los hematomas y reducir la inflamación.
  • Masajes especializados para evitar una regeneración incorrecta de las nuevas fibras musculares.
  • Kinesiotape para favorecer el drenaje de la zona.
  • Técnicas descontracturantes en las zonas adyacentes al músculo para evitar una sobrecarga muscular producida por la inmovilidad.

Si has presentado una rotura de fibras recientemente y estás interesado en tratarla, nuestro equipo de fisioterapeutas profesionales puede ayudarte. Somos un centro de fisioterapia en Sevilla con amplia experiencia en el sector. Contáctanos para más información.

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