La gran mayoría de mujeres embarazadas sufren durante la gestación dolores de espalda, especialmente durante el tercer trimestre, cuando, para mantener la estabilidad del centro de gravedad y compensar el aumento de peso de la zona abdominal, la espalda llega a variar cerca de 30 grados la curvatura. Esta curvatura recibe el nombre de lordosis lumbar, y desaparece tras el parto la mayor parte de las veces. Desde la Clínica Fisioterapia Poyet, queremos darte una serie de consejos si sufres de estos dolores.

 

 

Prevención y alivio del dolor de espalda durante el embarazo

Cuando la tripa es muy abultada supone una pesada carga para cada uno de los músculos lumbares.

Entre los factores que más afectan a este tipo de dolor se encuentra el sedentarismo, el aumento de peso, la falta de potencia de la zona de los glúteos y la forma en que se relajan los músculos abdominales.

Las mujeres embarazadas tienen como solución intentar evitar el sobrepeso, intentando practicar habitualmente ejercicios, en combinación a estiramientos de columna, así como intentar evitar posturas inadecuadas y llevar zapatos con tacones altos.

Entre las posturas más convenientes durante la gestación está el mantenimiento de la espalda recta, apoyándose, a ser posible, en cojines, dormir sobre el lado izquierdo y tener toda la precaución posible para evitar tirones y todo tipo de malos movimientos.

También hay que indicar que, en ocasiones, el dolor pude persistir después del parto, especialmente cuando se ha producido una luxación del coxis, una excesiva dilatación de la pelvis o se ha realizado un esfuerzo muscular demasiado grande. En los caso de dolores postparto de espalda lo más adecuado es el descanso. Unas duchas calientes o el uso de fajas también pueden ayudar.

Casi el 95% de los dolores postparto desaparecen antes de los 3 meses después del nacimiento de la criatura.

 

Características del dolor de espalda

Las características del dolor de espalda durante el embarazo son variables dependiendo de su localización, intensidad, etc. Aunque los síntomas suelen ser moderados, en ocasiones llegan a ser severos e, incluso, incapacitantes.

Habitualmente el dolor suele aparecer a partir de la semana 18 de gestación, observándose su máxima intensidad entre las 24 y 36 semanas.

Con frecuencia el dolor se localiza en las regiones sacra y glútea, aunque estas localizaciones pueden variar en el transcurso del embarazo. Son dolores bastante intensos, que en ocasiones pueden llegar a impedir que las mujeres embarazadas puedan realizar sus actividades más cotidianas, incluso caminar.

Cuando los dolores de espalda durante el embarazo sean incapacitantes, es recomendable consultar al médico especialista para que suministre algún tipo de medicamento que calme el dolor, así como practicar técnicas de relajación y tomar sesiones de fisioterapia.

 
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